Columna de opinión: Nuevas oportunidades para startups chilenas

Por Felipe Astaburuaga, abogado

OpenBeauchef, centro de innovación y emprendimiento de la FCFM U. de Chile

Con la llegada del nuevo año, nuevos horizontes surgen para las startups chilenas. Su ambición por expandirse a nuevos mercados y alcanzar nuevos clientes se verá potenciada, en gran medida, por nuevas oportunidades en el mercado norteamericano. A partir del 1 de enero, comenzaron a regir algunos de los nuevos acuerdos del tratado para evitar la doble tributación entre Chile y Estados Unidos.

Este tratado marca un hito relevante, al ser el primero de su tipo firmado por EE.UU. en más de una década. Su objeto: reducir significativamente las barreras impositivas para la inversión transfronteriza, beneficiando a las empresas chilenas que buscan competir en el mercado estadounidense, a través de tasas impositivas más bajas en dividendos, intereses, regalías y eliminación de impuestos en ciertos servicios.

Gracias a este acuerdo las startups chilenas tienen una oportunidad sin precedentes para expandirse y ser más competitivas.

Este convenio no solo beneficia a las empresas establecidas, sino también a las pequeñas y medianas empresas, incluyendo aquellas dirigidas por mujeres. La reducción en la carga tributaria y la clarificación en las reglas fiscales abren puertas para una mayor inversión y colaboración comercial, fortaleciendo así la relación económica entre ambos países.

Las startups chilenas ahora tienen un camino más claro y favorable para explorar y establecerse en uno de los mercados más grandes y dinámicos del mundo.

Entre los elementos más destacables del acuerdo se encuentran: dividendos, intereses, donde la tasa general será del 10% (15% por los 5 primeros años) y del 4% respecto de ciertos acreedores (bancos, entidades financieras entre otras); regalías que establecen una tasa del 10% para derechos de autor, propiedad industrial y otros intangibles similares y de un 2% equipos industriales, comerciales o científicos.

En materia de Servicios, se elimina la retención de impuestos sobre el pago de servicios si califica como beneficio empresarial y la renta no es atribuible a un establecimiento permanente; mientras que en ganancias de capital las tasas varían según el tipo de bien, con todo en ciertos casos podrá llegar al 0% para casos de ganancias en mercados de capitales y fondos de pensiones, con un 16% para otros derechos sociales en una sociedad.

Sin duda, este tratado representa una oportunidad significativa para startups, investigadores, empresas e inversionistas, simplificando y mejorando la eficiencia fiscal en las transacciones entre los dos países.