En la medida que han evolucionado los negocios, también lo ha hecho el lenguaje para referirse a las empresas tecnológicas. Un glosario que incorpora desde animales reales a seres mitológicos.
En la década del noventa, David Birch, economista y profesor del Massachusetts Institute of Technology (MIT), realizó una clasificación empresarial del tejido estadounidense. Para ello, usó el nombre de animales a modo de analogía y de ahí viene la denominación de ratones, gacelas y elefantes.
¿Conoces NotCo, Cabify o Canva? Todas estas startup son reconocidas por ser exitosas y parte del grupo de empresas denominadas como unicornios. Y es que el ecosistema emprendedor e innovador utiliza un lenguaje particular para clasificarlas según sus características.
La forma de hacer negocios se ha modificado y transformado con el paso de los años, lo que ha traído consigo una nueva categorización que puedes conocer aquí:
Unicornio: esta definición utilizada en el mundo del capital de riesgo se refiere a las empresas que se financia con capital privado y cuya valoración supera los 1.000 millones de dólares, las que además son disruptivas e innovadoras y apuestan por un crecimiento en cuota de mercado.
Decacornios: se trata de las empresas unicornios que han superado los 10.000 millones de dólares de valoración. También se refiere a una empresa joven, que cuenta con financiación privada y no cotiza en la Bolsa.
Dragón: es aquella empresa unicornio que devuelve íntegramente a los inversores los fondos que invirtieron. A diferencia de los unicornios, los dragones pueden devolver todos los fondos.
Dinosaurio: son grandes empresas que habían salido a la Bolsa, que tenían capital público, y que en muchos casos estaban sobrevaloradas. Se encuentran extinguidas o en vías de extinción.
Ponys: se trata de las empresas emergentes calificadas con un valor por encima de los 10 millones de dólares, es decir, que se valúan entre 10 y 100 millones.
Minotauro: valen más de 1.000 millones de dólares, por ejemplo, Facebook, un servicio de redes y medios sociales online que cuenta con 2.910 millones de usuarios activos cada mes.
Cebra: son un nuevo modelo de negocio rentable que soluciona problemas reales y en su camino ayuda a contribuir al cambio social. Se trata de negocios que quieren ganar dinero, pero a su vez ayudar a mejorar la sociedad y que se rigen por valores como la cooperación, el compartir, la sostenibilidad, etc.
Camello: son startups resilientes que pueden superar las inclemencias más extremas y no están enfocadas en el hipercrecimiento que suelen demandar los mercados del capital riesgo.
Por Valeria Osorio, Comunicaciones OpenBeauchef