Los Venture Capitals, impactos y posibilidades

Por Myriam Gómez, Directora de Empresas
Red de Inversión Beauchef

Los últimos 24 meses han sido de grandes desafíos y transformaciones para una mayoría de la población. El sentido de hablar de meses y no de años, no es antojadizo. Son muchos los cambios que hemos enfrentado a raíz de la pandemia, por lo que decir que todo ha ocurrido en “un par” de años, es acotar el alto impacto y gran número de nuevas formas de trabajar, de vincularnos laboralmente, de acceder a tecnologías y de seguir siendo consumidores.Pero eso no solo ha implicado un “adecuarnos nosotros”; también exige que empresas de todos los tamaños, repiensen su interacción con quienes se benefician de ellas, que establezcan planes sobre cómo aportar al crecimiento y atiendan nuevas formas de  emprender. Es así como hemos visto surgir nuevos modelos de invertir y de financiar a actores que si no pudieran considerarse nuevos, han crecido mucho desde 2019, como son los Venture Capitals o Capitales de Riesgo.

¿De qué estamos hablando y qué ha pasado?

Los Venture Capitals son capitales de riesgo que buscan apoyar el emprendimiento y la innovación. De ahí que quienes los administran, han invertido con fuerza en empresas de tecnologías. Tan sólo durante la primera mitad de 2021, esta inversión en América Latina superó los 10 mil millones de dólares, es decir creció más de 100% en comparación al año anterior, que fue cuando comenzó la pandemia mundial. De ese total, más de un 40% se aportó a bienes y servicios de consumo e industriales.

Como en casi todo orden de cosas, los tamaños de las economías de los países latinoamericanos influyen a la hora de atraer esta inversión. Por eso, el ranking de captación de estos fondos lo lidera Brasil con más de la mitad de esos US$ 10 mil millones, seguido por México y Colombia, que suman US$ 3.5 millones. En cuanto a sectores, quienes invierten han privilegiado la digitalización en educación, servicios financieros, prestaciones médicas, inmobiliarias y venta al detalle. Así, por ejemplo, Mountain Nazca, General Atlantic y Foundation Capital invirtieron US$65 millones en una ronda de Serie A para la aplicación mexicana de entrega de comestibles Jüsto.

En nuestro país, como señala Francisco Guzmán, Presidente de la Asociación Chilena de Venture Capitals (ACVC), el panorama está cambiando notoriamente, ya que no se trata de unas pocas empresas que alcanzan el éxito y la internacionalización, sino que se ha logrado desarrollar un verdadero ecosistema de inversión que promueve el crecimiento sostenido de este tipo de compañías. Los ejemplos más notorios de los últimos años son Cornershop o The NotCo, pero también existen varias otras menos mencionadas que son un aporte al desarrollo tecnológico de Chile y el mundo”.

Lo que se vaticina es que este crecimiento casi exponencial de los Venture Capitals, siga y la pandemia continúe influyendo en que estos se inviertan en start-ups de e-commerce y del sector sanitario-científico que pudieran aportar a superarla, además del tecnológico-alimentario, por los desafíos que vendrán a raíz de la emergencia climática y de cómo se gestione la creciente crisis alimentaria, complejidades para las que la ONU ha definido objetivos ineludibles.

Quienes también impulsarán el avance de los Venture Capitals serán los denominados Business Angels, que invierten el patrimonio que viene de su propio éxito profesional y/o comercial muchas veces anteriores, además de volcar lo que saben, su experiencia y sus redes, para apoyar nuevas inversiones y negocios.

Es por eso que se ven cada vez más Business Angels no tan sólo como agentes de inversión, sino que también como inversionistas directos en portafolios más diversificados, a los que aportan los Venture Capitals. Lo anterior refleja mucho el dinamismo de estos últimos, ya que cada vez hay más personas dedicadas full-time a aportar a nuevas start-ups. Incluso, quienes han tenido éxito en crear estos modelos de negocio, vuelven como Business Angels, por lo que ya se habla de una tendencia en tal sentido y ahí queda mucho espacio hacia donde crecer.

Aporte para la Diversidad de Género

Bien sabido es que la pandemia de COVID-19, ha tenido un impacto devastador en las oportunidades económicas, la salud mental, el bienestar y los medios de vida de las mujeres, con más de 64 millones de puestos de trabajo perdidos en 2020. Negativo también resulta el hecho de que, de la asignación total para cuestiones de género a raíz de la emergencia sanitaria, los compromisos del sector privado solo representan el 2%.

A nivel mundial, solo entre el 2 y 9% de la financiación de capital de riesgo se destina a empresas dirigidas por mujeres y, de hecho, ésta disminuyó para nuevas empresas lideradas por “ellas” este año. La proporción de financiación también disminuyó del 2,8% en 2019 al 2,3% en 2020.

A medida que salimos de esta crisis sin precedentes, los capitalistas de riesgo, incluidos los Business Angels, tienen una oportunidad única, no solo de reconstruir mejor, sino de invertir en una recuperación para todos, incluidas las mujeres. Para eso, se necesita que toda la industria preste atención a la diversidad de género y que los capitalistas de riesgo lideren este cambio, invirtiendo en soluciones centradas en el género que puedan aumentar el acceso, la conectividad y las oportunidades para las poblaciones más vulnerables. Asimismo, los Venture Capitals podrían impulsar mayores asociaciones público-privadas para modelos comerciales inclusivos a un ritmo más rápido. No cabe duda de que apoyar el crecimiento de empresas dirigidas por mujeres, es una inversión inteligente y ahora más importante que nunca.